Header
Antes de concebirte ya te quería. Antes de que nacieras ya te amaba. Antes de que tuvieras una hora de nacido ya moría por ti. Este es el milagro del amor de madre. Maureen Hawkins

Muchas mujeres se dan cuenta de que la búsqueda de empleo se vuelve más complicada cuando son madres. En ocasiones existen muchos prejuicios por parte de algunos empleadores, que rechazan a las mujeres en un trabajo por su condición de madres, o les niegan un ascenso. Otras veces el problema viene en la imposibilidad de compatibilizar jornadas eternas y poco flexibles de trabajo con la tarea de ser madres. 

En este post no voy a entrar en las medidas que deberían llevarse a cabo por parte del gobierno para que esta realidad cambie y las mujeres no se vean discriminadas por su condición de ser madres a la hora de acceder a un puesto de trabajo o ascender en su carrera laboral. Lo que voy a tratar es cómo afrontar esta situación desde la perspectiva de la propia persona que busca trabajo y se encuentra en esta situación de desventaja.

La realidad es que hoy por hoy, aunque no debiera ser así, resulta muy complicado compatibilizar una carrera profesional de éxito con la maternidad. Espero que algún día cercano esto cambie. De hecho, en algunas empresas, en lugar de estigmatizar a una mujer por ser madre se la está valorando, puesto que se le presuponen una serie de habilidades y cualidades personales asociadas a la propia maternidad: capacidad de planificar y organizar, mejor gestión del tiempo y eficiencia son sólo algunas de ellas.

¿Cómo responder a preguntas sobre la maternidad en una entrevista de trabajo?

Dentro del proceso de búsqueda de empleo cuando eres madre, el momento que quizá sea más delicado es la entrevista de trabajo. El seleccionador nunca debería preguntarte en una entrevista si eres madre: esto supone un delito contra el derecho a la intimidad. No obstante, ¿qué pasa si te hace la pregunta o si surge durante la conversación? Eres tú quien decide si contestar o no a esta pregunta, teniendo siempre presente que estás en tu derecho de no contestar a una pregunta de caracter íntimo y que incluso si se da el caso tienes derecho a denunciar al reclutador. Pero negarse a responder a una pregunta no siempre resulta sencillo, y la mayoría prefiere responder a arriesgarse a perder la oportunidad de un empleo que tanto cuesta conseguir. Si decides responder a la pregunta tienes dos opciones para hacerlo:

- Responder con total claridad a la pregunta del seleccionador si no te sientes incómoda con ella.

- Responder de manera indirecta. Es decir, puedes responder de manera que esquives la pregunta del seleccionador pero respondas a sus inquietudes. Por ejemplo puede que su temor sea que no puedas viajar con frecuencia por tener hijos pequeños. En este caso, puedes contestar que tienes total disponibilidad para viajar (si éste es tu caso).

Sea cual sea tu modo de proceder no debería suponer un problema si lo haces de forma educada y respetuosa. Además, es importante que hagas ver al seleccionador que lo tienes todo controlado y organizado para poder incorporarte a un nuevo puesto de trabajo. Es decir, que tienes previsto quién se va a quedar con tus hijos mientras trabajes o quién va a cuidar de ellos en caso de que enfermen o surja un problema.

¿Pedir o no pedir reducción de jornada?

Algunas mujeres me han preguntado si deberían solicitar una jornada más reducida o flexiblidad horaria en la entrevista y cómo deberían hacerlo. Bien, mi opinión al respecto es la siguiente: quizá optaría por no decir nada durante la primera entrevista a menos que me lo pregunten directamente. Ese tipo de cuestiones las reservaría para entrevistas más avanzadas o para la entrevista final. Algunas personas no se atreven a solicitar una jornada más reducida o flexibilidad horaria por miedo a ser rechazados directamente. Sin embargo, si tú consideras que para ti es imprescindible tener una jornada reducida o flexibilidad para conciliar la vida laboral y personal deberías ponerlo de manifiesto en algún momento durante el proceso de selección. Ten en cuenta que una vez dentro de la empresa puede resultarte más complicado negociar. Hoy en día las empresas están más conciencidas con la conciliación, y una buena empresa debería estar interesada en facilitarla.

En definitiva, lo importante es que no veas la maternindad como un problema a la hora de buscar trabajo y que sepas hacer ver el seleccionar las ventajas que pueden suponer para la empresa el hecho de que te contraten. 

Me encantaría que me dejaras en los comentarios tu experiencia a la hora de buscar trabajo siendo madre y que me dijeras si has tenido problemas o te han hecho preguntas incómodas durante una entrevista. Y si no eres madre, me encantaría que me contaras si conoces algún caso cercano.