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  1. La fuerza de voluntad se relaciona con la autoestima, si te sientes capaz de hacer las cosas las harás aunque surjan dificultades.
  2. Imagínate logrando la meta que te has planteado, los sentimientos y emociones que te produce este sencillo ejercicio harán que recuperes la motivación para realizarlo. Piensa en ello cada vez que te sientas perezoso para hacer algo.
  3. También puede serte muy útil imaginar que no consigues tu objetivo, ¿Cómo te sientes?. En ocasiones el ser humano encuentra más motivación en el dolor que en el placer.
  4. Marcarte metas cercanas, alcanzables y bien definidas te ayuda a aumentar tu fuerza de voluntad y además una vez las has alcanzado tu autoestima crece.
  5. Busca la parte agradable de aquellas tareas que te desagradan y si no la tiene asocia algo agradable con ellas. Por ejemplo si necesitas hacer deporte pero no te gusta, pon música que te guste mientras lo haces, de esta forma asociarás una sensación agradable al deporte y te costará cada vez menos.
  6. La fuerza de voluntad se puede entrenar si la ejercitas frecuentemente puedes empezar con tareas que supongan de un menor autocontrol, a medida que las vayas logrando tu fuerza de voluntad irá creciendo.
  7. El diálogo que mantienes contigo mismo es muy importante, debes pensar de manera positiva y no decirte a ti mismo que no eres capaz o que no puedes hacer algo.
  8. Ten una agenda donde planificar tu día a día verlo escrito te ayudará a mantener tu fuerza de voluntad en los momentos que sientas que más te falta.
  9. La motivación es muy efímera por eso hay que renovarla día a día. Si día a día vas cumpliendo las tareas que te has marcado la confianza en ti mismo crecerá y también te sentirás más motivado al día siguiente.
  10. Haz una lista de todas las razones por las que quieres conseguir esa meta y ponla en algún lugar donde puedas verla con frecuencia. También incluye las consecuencias que tendrá no lograr tu meta.