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La comunicación no son sólo las palabras, los sonidos que pronunciamos o la entonación, también se compone de lenguaje no verbal. Con nuestro cuerpo transmitimos información sobre nosotros mismos aunque no seamos conscientes. Esto es importante, ya que el entrevistador observará nuestro lenguaje corporal durante la entrevista. Es por ello que tenemos que tener una serie de aspectos en cuenta durante la misma.

Ten cuidado a la hora de saludar. Si cuando vas a saludar a tu interlocutor estáis los dos de pie y a cierta distancia, espera hasta estar cerca para darle tu mano y no te adelantes con uno de tus pies, ten tus pies a la misma altura. Las personas que adelantan un pie para ofrecer la mano transmiten una baja autoestima.

El modo de dar la mano dice mucho sobre la persona, da la mano de manera firme pero no te excedas con la fuerza, no hace falta que le rompas la mano al entrevistador. No des la mano con la palma extendida hacia arriba (síntoma de personas sumisas) ni hacia abajo (personas muy dominantes).

Mira a los ojos a la persona con la que estás hablando, normalmente si una persona no te mira a los ojos mientras habla genera desconfianza. Es probable que esa persona sólo sea tímida, pero aun así produce la impresión de estar ocultando algo.

Debes sentarte recto pero no rígido y de una manera antinatural. Tus manos deben quedar a la vista durante la entrevista en todo momento pero no las apoyes en la mesa del entrevistador, ni apoyes los codos o dejes el móvil en la misma. La mesa es el  espacio del seleccionador y puede ser interpretado como una invasión.

Emplea tus manos para darle mayor énfasis a tus palabras y nunca las metas en los bolsillos, parecerá que escondes algo.

No te sientes recostándote en el respaldo de la silla, es mejor que te inclines muy ligeramente hacia adelante. Esto significa que estás interesado en la conversación.

Cuando te hablen, asiente con la cabeza de manera que exprese que estás interesado en lo que te están contando. Tampoco es necesario que parezcas uno de estos perritos  con muelle en la cabeza que se ponen en los coches…

Los brazos o las piernas cruzadas pueden indicar que te encuentras a la defensiva o en una postura cerrada en la que no estás en disposición de aceptar nuevos argumentos.

Algunos gestos repetitivos  como morderte las uñas o tocarte el pelo pueden indicar que estás nervioso, evítalos ya que en algunos casos pueden indicar que no eres del todo sincero. El entrevistador presupone que estás nervioso, pues una entrevista de trabajo es una situación de estrés, pero trata de controlarte.

No mires el reloj o el móvil, puede parecer que te estás aburriendo o que tienes prisa por acabar. Ni que decir tiene que es mejor que apagues el teléfono antes de entrar a la entrevista.

Si hay más de un entrevistador mantén el contacto visual con todos y no sólo con uno de ellos.

Por último ten en cuenta que tú también puedes aprovechar la información que el lenguaje no verbal de tu interlocutor transmite, de esta forma puedes darte cuenta de si lo que le estás contando le parece interesante o deberías dar un giro en la conversación.

* Esto son sólo una serie de consejos generales pero lo más importante a la hora de la verdad es que intentes ser tú mismo y no estar toda la entrevista pensando en tu postura, ¡Se natural!